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Audi Sportback g-tron: economía, ecología y alta tecnología

Con el A3 Sportback g-tron, Audi da un gran paso hacia la movilidad sostenible del futuro. El cinco puertas compacto llegará al mercado a finales de año, y puede utilizar como combustible tanto el gas natural fósil como el Audi e-gas de bajo impacto climático, que la misma empresa fabrica en su nueva planta de producción de Audi e-gas en Werlte, Alemania. Con ello aúna de un modo inédito
ecología, economía y alta tecnología.

Audi A3 Sportback g-tron
El Audi A3 Sportback g-tron, el primer automóvil de fabricación en serie de la marca de los cuatro aros capaz de funcionar con gas natural, es una muestra de la competencia tecnológica de Audi, desde la tecnología de construcción ligera Audi ultra hasta los
sistemas de asistencia al conductor, pasando por sistemas de infotainment con un nivel de desarrollo excepcional. Presenta además los últimos avances de la tecnología CNG (Compressed Natural Gas), incluido el almacenamiento del combustible. Sus dos grandes
depósitos a presión situados debajo del piso del maletero tienen una capacidad de unos 7 kg de gas cada uno; básicamente ocupan el lugar del alojamiento de la rueda de repuesto, por lo que apenas reducen el volumen del maletero.

Estos depósitos, que almacenan el gas a una presión de 200 bares, son un buen ejemplo del principio de construcción ligera Audi ultra: pesan un 70% menos que los depósitos de acero convencionales, lo que supone un ahorro unitario de unos 27 kg respecto a una
réplica de características comparables. El Audi A3 Sportback g-tron se ha concebido como un vehículo bivalente. Si la presión en el depósito baja de los 10 bares con una cantidad restante de gas de unos 0,6 kg, la gestión del motor cambia de forma automática al modo de gasolina. En el ciclo NEDC recorre funcionando con gas más de 400 kilómetros, a los que suma otros 900 kilómetros en el modo de gasolina, con lo que su autonomía total se sitúa al mismo nivel que la de un TDI.

En el sistema de información al conductor se puede ver el consumo correspondiente; dos indicadores en el cuadro de instrumentos informan sobre los niveles de llenado de los depósitos, cuyas bocas de llenado se encuentran bajo una tapa común. Después de repostar y a temperaturas muy frías, el Audi A3 Sportback g-tron arranca primero en modo de gasolina y cambia después lo más rápidamente posible al modo de gas. Su motor es un 1.4 TFSI modificado; la culata, el sistema de turbosobrealimentación, el sistema de inyección y el catalizador han sido adaptados específicamente al modo de gas. Con 110 CV (81 KW) y 200 Nm de par motor, el cinco puertas compacto acelera en menos de 11 segundos de los 0 a los 100 km/h, con una velocidad punta que se sitúa por encima de los 190 km/h.

En cuanto a la eficiencia y la economía, el Audi A3 Sportback g-tron marca la pauta en su segmento. Las emisiones de CO2 en el escape permanecen, en el ciclo NEDC, por debajo de los 95 gramos por kilómetro, y los gastos de combustible para el cliente rondan los 4
euros por 100 km. El consumo medio a los 100 km es inferior a los 3,5 kg de gas natural o de Audi e-gas, el combustible que se genera en el marco del proyecto Audi e-gas a partir de CO2 y agua con ayuda de electricidad ecológica. Con él, la marca de los cuatro aros se
adentra en el futuro de la movilidad: Audi es el primer fabricante de automóviles en desarrollar toda una cadena de energías sostenibles.

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