Foto: Policía Local de Valladolid
Foto: Policía Local de Valladolid

Cuando te pares en una gasolinera para entrar a pagar después de repostar, recuerda poner siempre el freno de mano. Este es el consejo de la Policía Local de Valladolid después de vivir un curioso y bochornoso suceso.

Un hombre denunció nervioso el robo de su coche, un Fiat Stilo y la policía se puso manos a la obra. La sorpresa mayúscula fue que se encontró el coche a tan solo 100 metros de donde lo había dejado su propietario. La razón, no puso el freno de mano y el vehículo ‘cobró vida’ desplazándose hacía unos matorrales.