Es la última sensación en internet y la demostración que la tecnología puede ayudar mucho. Según publica The Guardian, un ladrón de coches robó un BMW i3 la madrugada del 7 de febrero con intención de revender el coche en el mercado negro. Lo que no contaba el caco es que una cámara instalada en el vehículo grabó una llamada suya a un posible comprador.

En esta llamada el ladrón describe el coche y dónde se va a producir la venta. Además el propietario del vehículo no solo lo localizó vía GPS sino que además pudo reconstruir toda la ruta del ladrón.

Un amigo del propietario del vehículo subió hace unos días en Youtube el vídeo del ladrón que inmediatamente se hizo viral llegando a las 50.000 visitas en tan solo media hora.

En el área metropolitana de Londres se roban cada año 71.000 coches.