Un grupo de trabajadores de General Motors (GM) en Corea del Sur destrozaron el despacho del CEO de la compañía porqué no cobraron unos bonos. Esta decisión empresarial causó una violenta protesta que acabó con los trabajadores dentro del despacho.

La situación de GM en Corea es complicada ya que la compañía argumenta pérdidas, lo que aseguran acabará en declaración de bancarrota si el sindicato de trabajadores se niega a hacer concesiones.