Un giratorio de la ciudad británica de Swindon puede soportar más de 6.200 coches por hora

Esta es la conocida como Rotonda Mágica de Swindon. Fue construida en 1973 y buscaba acabar con los problemas de tráfico de esta localidad. Esta glorieta es capaz de soportar con fluidez la circulación de hasta 6.200 coches por hora.

Se trata de una fusión de siete rotondas que permite circular en diferentes direcciones sin ocasionar accidentes y con los vehículos en continuo movimiento. La rotonda más grande es la interior y aquí el flujo de tráfico se realiza en sentido contrario al de las agujas de un reloj. En las pequeñas y en el exterior, en cambio, la circulación es en sentido horario. De esta manera se consiguen evitar los temidos atascos y los accidentes habituales en estas zonas.