Cuando el viento sopla fuerte los peligros al volante se multiplican por lo que se tiene que adaptar la conducción a las inclemencias meteorológicas. Este vídeo demuestra porqué es una buena idea hacer caso a las advertencias de las autoridades de tráfico.

Según Autobild los hechos ocurrieron en la localidad de Elk Mountain, en Pensilvania, en una zona azotada por fuertes vientos con ráfagas de más de 130 m/h. Las autoridades advirtieron que circular por la carretera era peligroso y recomendaron no ponerse al volante. Pero un conductor decidió ignorar las advertencias. Y sucedió esto.