El ingenio humano a veces es fascinante. En los populosos transportes públicos de las grandes ciudades muchas veces no hay sitios para agarrarse y no caer. Así que la joven del vídeo se le encendió la bombilla y provó un desatascador para engancharse al tejado del autobús. La idea, como se puede ver, le funcionó.

https://www.youtube.com/watch?v=8s06q1NtBZE